Nuestra Almazara

La Sociedad Agraria de Transformación nº 2.672 denominada Aceites "Santa Ana", fue creada como Grupo Sindical de Colonización nº 101 el 5 de abril de 1945 por la iniciativa de un grupo de olivareros de la localidad de Torredelcampo, en el marco de la zona olivarera más productiva del mundo, situada en la Campiña Sur, al oeste de Jaén. Desde entonces, se ha dedicado a la molturación de la aceituna de variedad picual que sus cosecheros-socios recolectaban. La producción ha ido aumentando considerablemente con el paso de los años, llegando en la campaña 1987-88 a molturar 16.336.216 kg. de aceituna con una producción de aproximadamente 3.400.000 kg. de aceite de oliva virgen.

Está integrada por unos 500 socios procedentes de las poblaciones de Torredonjimeno, Torredelcampo, Jaén, Jamilena, y Martos principalmente.

La actividad principal es la producción de aceite de oliva virgen, con una producción media de unos 12.000.000 de Kg. de aceituna de los que se obtienen sobre 2.700.000 de Kg. de aceite.

En un principio, el proceso de molturación se realizaba mediante molinos de piedra y prensas hidráulicas, que todavía se pueden visitar en el interior de la fábrica, pero el proceso de molturación era lento y la campaña se prolongaba en demasía, con lo que la aceituna atrojada se veía sometida a procesos de fermentación que daban lugar a una baja calidad del aceite. Con el paso del tiempo, y ya en los años 60, se fueron modernizando las instalaciones con una maquinaria más moderna, con lo que el proceso de molturación se acortaba y se conseguía una mejor calidad de aceites.

Actualmente se dispone de unas modernas instalaciones con un Sistema Continuo de dos fases que aseguran una alta calidad del aceite obtenido. Las campañas de molturación, en condiciones normales, duran aproximadamente un mes, con lo que la aceituna no se atroja y se moltura en las mejores condiciones posibles. La aceituna es limpiada y lavada a su entrada en la almazara y posteriormente es transportada hasta los molinos y batidoras, donde se bate lentamente y controlando la temperatura, para obtener un aceite de gusto afrutado. Posteriormente, el aceite obtenido es transportado a modernos depósitos de acero inoxidable ubicados en la bodega, donde se almacena en óptimas condiciones de temperatura, permaneciendo así inalterables sus características organolépticas.